Gustavo Pérez Domínguez
  Psicólogo Clínico       Col. nº 09360
  Las Palmas de G.C.
¿PUEDE ENFERMAR LA PERSONALIDAD?

Los psicólogos (y muchos psiquiatras) preferimos usar el término "trastorno" en el ámbito de la salud mental para referirnos a aquellas situaciones en que una persona tiene o genera un nivel de sufrimiento excesivo a raíz de su forma de funcionar y relacionarse. Normalmente estas personas tardan mucho tiempo en darse cuenta de que la raíz de sus problemas puede estar en gran medida en su propia forma habitual de percibir y afrontar la realidad; a todos nos cuesta mucho vernos a nosotros mismos con cierta objetividad.
¿QUÉ ES LA PERSONALIDAD?

Podría decirse que es el conjunto de hábitos (de atención, percepción, emoción y conducta) con los que organizamos el día a día. Es decir, necesitamos simplificar y organizar nuestro funcionamiento en forma de rutinas o hábitos. Se distingue a veces entre Temperamento (como respuestas asociativas automáticas a estímulos emocionales; es más heredable y estable, y se basa en la emoción) y Carácter (conceptos relativos al yo que influyen en nuestras intenciones y actitudes voluntarias; influido sobre todo por las experiencias tempranas y el medio sociocultural). Muchas veces las personas nos identificamos demasiado con estos automatismos o hábitos mentales y precisamente por eso nos bloqueamos y nos resistimos a evolucionar.
¿EXISTEN TERAPIAS PARA LA PERSONALIDAD?

Sí, por supuesto. Y no necesariamente son útiles sólo para personas en estados límites; en general el crecimiento personal es una cuestión de aumentar el grado de conciencia sobre uno mismo, reducir los automatismos caracteriales para ganar libertad de ser, y trabajar la autoestima. Esto puede hacerse de múltiples maneras, pero a veces uno puede necesitar una orientación más profesional, y eso es lo que hacemos los psicólogos clínicos. Aunque hay varias formas psicoterapéuticas de trabajar con la personalidad, yo personalmente creo en un enfoque que, aunque atienda al origen y al pasado de la persona, se focalice en su presente y en generar comprensión de quién es y qué necesita, recursos de afrontamiento, y una base de autoestima sólida.
Gustavo Pérez